Misión, Visión, Valores

MISIÓN

La promoción integral de la persona, dando respuesta a todas sus necesidades personales, educativas y  sociolaborales. Nos centramos en aquellos colectivos más desfavorecidos que se encuentran en riesgo de exclusión social, con una actuación preferente sobre menores y jóvenes. Presencias que “educan evangelizando y evangelizan educando”, favoreciendo la experiencia educativa del Sistema Preventivo actualizada en el hoy.

Alentamos proyectos en estos ámbitos de intervención

Socioeducativo

Nuestros Centros de Formación y Atención Socioeducativa se encuentran en zonas de especial actuación trabajando con personas en exclusión o en riesgo de exclusión social.

Inserción Social y Laboral

Los colectivos que tienen más problemática para acceder al mundo laboral, son aquellos que deben tener una formación más protegida, que les impulse a desarrollar un vida laboral que complemente su involucración social y con ello, un futuro mejor.

Formación, Sensibilización y Desarrollo Comunitario

VISIÓN

VALORES

‘Educar evangelizando y evangelizar educando’

Nuestras actuaciones

– Adaptando nuestra intervención a las realidades socioeconómicas de exclusión complejas y cambiantes, mediante estructuras flexibles y dinámicas.

– Aportando experiencia en el sector a través de los proyectos.

– Promoviendo y difundiendo la solidaridad, la justicia y la verdad.

– Destacando la transparencia y el respeto a la legalidad vigente y colaborando de forma coordinada con otras instituciones públicas y privadas.

Nuestro funcionamiento

– Adaptando las actuaciones y los servicios de gestión y administración a la realidad cambiante.

– Contando con unos recursos humanos identificados con el carisma salesiano, corresponsables, competentes y motivados.

– Asignando los recursos necesarios para desarrollar de manera adecuada el trabajo que se nos encomienda.

Nuestro estilo educativo

– Situando al beneficiario en el centro de la acción educativa: le acoge como es y le ayuda a crecer mediante múltiples propuestas educativas y de inserción.

– Armonizando el desarrollo humano con el crecimiento cristiano y la apertura al sentido trascendente de la vida.

– Destacando la personalización de las relaciones educativas mediante la presencia de los educadores en medio de los beneficiarios, la participación en sus vidas y la disponibilidad para estar con ellos.

– Sentido de la familia que nos identifica desde una acogida cercana, interés por la persona que los haga sentir en su propia casa.